Maipú se consolida como uno de los destinos más relevantes de Mendoza, atrayendo cada año a miles de visitantes nacionales y extranjeros que buscan vivir la cultura del vino de manera auténtica. El departamento cautiva por su combinación de gastronomía, paisajes de viñedos, experiencias en bodegas y propuestas de ocio que convierten cada visita en un recuerdo único. La presencia de turistas internacionales se hace notar gracias a un destino seguro, ordenado y limpio, con servicios de calidad y la calidez de su gente, factores que invitan a repetir la experiencia. Los viñedos, las montañas al fondo y la hospitalidad mendocina completan una vivencia sensorial que impacta a quienes llegan.

En este crecimiento del turismo, la olivicultura suma relevancia y aporta una nueva capa a la identidad gastronómica de Maipú. Pasrai es uno de los espacios destacados para adentrarse en el mundo del aceite de oliva: allí es posible seguir todo el proceso, desde el cultivo de la aceituna hasta la extracción y elaboración del aceite, en una propuesta que combina tradición e innovación. Las degustaciones guiadas permiten descubrir aromas y texturas, mientras la oferta gastronómica integra la oliva como ingrediente central, transformando la visita en un recorrido sensorial que complementa la ruta del vino.

El vino sigue siendo el corazón del destino y sus bodegas preservan la historia y la tradición. Familia Juricich es un ejemplo del espíritu familiar de la vitivinicultura de la región: recorrerla es conocer generaciones de trabajo y pasión, caminar entre viñedos y participar de degustaciones que reflejan la identidad de la casa. La cercanía con los anfitriones y el clima cálido de sus visitas brindan experiencias auténticas e íntimas, profundamente conectadas con la cultura local.
Dentro de las bodegas con propuestas gastronómicas, Esencia 1870 se destaca como un clásico imprescindible. Allí se conjugan historia, arquitectura y alta cocina: los recorridos por sus instalaciones culminan en menús pensados para maridar con sus vinos, invitando a disfrutar con calma y a conectarse con la tradición vitivinícola que define a la región desde hace más de un siglo.
La tradicional Bodega Florio preserva su encanto y sigue siendo un emblema del departamento. Sus vinos, catas y recorridos permiten apreciar el legado de una bodega histórica que ha sabido evolucionar sin perder su identidad. Caminar por sus instalaciones es recorrer capítulos de la historia del vino argentino, mientras las degustaciones facilitan entender la riqueza de sus etiquetas.
A la oferta se suman experiencias sensoriales como los célebres sunsets de Bodega Flichman, uno de los planes más atractivos al atardecer. Enmarcadas por viñedos longevos y la Cordillera en el horizonte, estas veladas combinan vinos de alta gama, gastronomía seleccionada y música en vivo, convirtiéndose en un punto de encuentro tanto para visitantes como para locales.

Maipú ofrece además alojamiento para todo tipo de viajeros: desde posadas boutique hasta hoteles internacionales. En ese abanico, el Hotel Esplendor Mendoza, dentro del complejo Arena Maipú, se posiciona como un referente: reúne entretenimiento y descanso en un solo lugar —casino, restaurantes, bares, cine, piscinas estilo caribeño, spa y servicios diversos— para garantizar una estadía completa.
Para recorrer Maipú de manera distinta, la propuesta Wine & Ride invita a conocer el departamento en bicicleta, conectando bodegas, paisajes y senderos rurales en un recorrido pausado y sustentable. Así, Maipú continúa creciendo y reinventándose, consolidándose como uno de los destinos más atractivos de Mendoza por su combinación de tradición, innovación, sabores y hospitalidad.










